: La . Estampitas, rosarios e imágenes de yeso de María Rosa Mística volvieron a poblar las calles de El Algarrobal, en Las Heras. Los feligreses desafiaron al frío de la madrugada de ayer y, una vez más, no dudaron en formar fila y esperar un turno para llegar a la imagen de la . Sin embargo, este 27 tuvo tres particularidades: fue el primero después de que la Iglesia manifestara su desacuerdo respecto del fenómeno, hubo en el lugar tres sacerdotes y un grupo de laicos, y se congregaron más personas de lo habitual.

Si bien la Iglesia sentó posición con respecto a la Rosa Mística (el 14 de junio informó que no acepta esta veneración popular) sí acompaña a los fieles en la oración y no les prohíbe asistir a El Algarrobal. Por eso, el Arzobispado de envió al lugar a los sacerdotes Gerardo Aguado, Daniel Forconesi y Marcelo Cinquemani, y a un grupo de laicos que coordinó los actos de oración…

Desde que el 27 de de 2000 el lasherino Manuel Yanzón afirmó que experimentaba revelaciones divinas, muchos, y no únicamente mendocinos, se han volcado a visitar la imagen de María Rosa Mística. “Por más que la Iglesia diga que no, la gente va a seguir teniendo fe y no va a dejar de venir. También se debería tomar en cuenta lo que piensan las personas y la fe que tienen”, opinó Roxana (35), de Guaymallén.

La joven mujer llegó ayer a El Algarrobal por primera vez con sus dos hijos, quienes faltaron a la escuela para ir hasta el lugar. “Vimos que teníamos brillo en las manos, una purpurina, fue entre las 10 y las 10.15”, narró Roxana.

Este es el horario en que, según el propio Yanzón, la Virgen se presenta ante él y le transmite los mensajes y, según los testimonios de los fieles, las manos de las personas que están en el sitio brillan y se siente a rosas.También Sofía de Calvo, de , ha experimentado esto. “He venido ya tres veces al lugar. En casa somos muy religiosos, por eso nos decidimos a asistir a este sitio, tenemos mucha fe. En mi caso, no sólo he visto purpurina en mis manos, también he sentido perfume a rosas alrededor de las 10 de la mañana”, detalló la mujer, que vive en Caucete y que se trasladó hasta Mendoza con su hija de 21 años y un grupo de personas.

Tránsito de Calderón se sumó a este equipo, y piensa que está bien que la Iglesia investigue el fenómeno. “Yo creo que es correcto que la Iglesia analice y estudie todo esto, pero me parece que también se debería tener en cuenta lo que piensa la gente”, expuso la sanjuanina.

Mientras, otros fieles se pusieron un pañuelo blanco en la cabeza para rezar en las calles que bordean la casa de Manuel Yanzón. “En uno de los mensajes, la Virgen pedía que la gente viniera con una mantilla blanca en la cabeza o con un pañuelo, por eso decidimos venir así”, explicó Herminia Cutifani (73), que fue con vecinos del Barrio Santa Ana, de Guaymallén.

Acompañar en la oración

Según aclaró el director del Seminario, padre Sergio Buenanueva, por primera vez fueron a El Algarrobal tres sacerdotes y un grupo de laicos. “Hay dos objetivos fundamentales que tienen que cumplir: por un lado, los sacerdotes realizan la atención sacramental en la Capilla de Nuestra Señora de Fátima y en la Parroquia de Nuestra Señora de Las Mercedes y, por otro, los laicos coordinan la oración y cuidan los actos de piedad”, explicó.

Adriana Mequia, vocera de Yanzón, aseguró que la presencia de la Iglesia en El Algarrobal fue muy bien recepcionada por todos.