, en , con estado de sitio, desde su lugar de llegada declaró que durante las 16 horas de viaje se encomendó a los y que cuando llegaron al retén más peligroso donde podían descubrirlo los militares vino un viento y movió unos pinos y los militares se quedaron mirando esos pinos como se movían mientras el lograba pasar.

Uno nunca sabe hasta que punto este tipo de cosas puedan ser mentira para lograr en las creencias populares una mayor aceptación, solo el y quienes lo rodeaban en ese momento saben si lo que declaró es verdad o una simple manipulación de un factor tán importante como acudir a las creencias de la gente sencilla o incluso su propia autosugestión.

Hay para todos los gustos en estos temas, nunca se sabe, pero al menos el se acordó de los santos ángeles, si ellos lo protegieron y es muy posible que haya sido así, ya que operan de esa manera, pero si no, ya llegará el tiempo de rendir cuenta ante ellos y eso no es nada agradable…

Si fué obra de los ángeles que Zelaya llegara a su país alguna vez se sabrá la verdad.

Fuente: Juan Guillermo Aguilera