Poltergeist en Vallecas (Madrid)

El fenómeno es sin duda uno de los que mas miedo inspira a la gente, y no es para menos. El hecho de que el supuesto «ente» te vaya a visitar a tu propia casa produce un sentimiento de terror a cualquiera.

El caso que viene a continuación es uno de los mas conocidos y significativos para los parapsicólogos que estudian estos fenómenos. Ocurrió en la casa de la familia ubicada en un barrio céntrico de Madrid.

Los hechos comenzaron con una frase que pronuncio el convaleciente padre de Concepción Lázaro que acurrucado en su cama y de una manera agresiva le dedico estas palabras a su hija: «Te haré mucho daño en la vida….».

Unos días mas tarde la hija de los Gutiérrez, Estefanía comenzó a practicar el «juego» de la ouija con sus amigas de clase, esto le provoco un cambio de carácter y no se sabe si debido a eso empezó a sufrir unas convulsiones que los médicos denominaban patologías epilépticas.

Una de tantas veces que practicaba espiritismo se encontraba con sus compañeras en el patio del colegio cuando de pronto el vaso que usaban para hacer la ouija se rompió en mil pedazos saliendo, según sus compañeras, un humo de color negro que se introdujo por la nariz de Estefanía, provocándola un coma que a las pocas horas se convertiría en una catalepsia severa y muriendo unos días mas tarde con fuertes convulsiones en su cama.

Desde el momento en que se produce la extraña muerte comienza el infierno para la familia Gutiérrez Lázaro. Unos gritos de mujer diciendo en tono muy alto ¡mamá! ¡mamá! levantan a toda la familia en plena madrugada. Al abrir la habitación comprueban que la cama esta toda revuelta como si hubiese pasado alguien por allí.

A la noche siguiente la familia escucha como una especie de soplido que según se va acercando a las habitaciones se convierte en una carcajada, según ellos, de un “anciano”.

También ocurrían sucesos a plena luz del día, uno de los cuales fue que, encontrándose toda la familia en el salón, observaron como las puertas empezaban a abrirse y cerrarse y como un “puño” invisible golpeaba todas las paredes del inmueble, era tal la inseguridad que tenían que decidieron colocar un colchón en la puerta para que no se abriese. Pero no dio resultado porque una especie de aire huracanado abrió de forma violenta otra vez la puerta empujando todos los muebles hasta la pared de enfrente.

Hacia el día 24 de ese mismo mes, las dos hermanas que comparten una habitación con literas describen una imagen horrorosa en plena madrugada:

“Se oyó como un silbido por el pasillo, algo que ya habíamos escuchado otras noches. De repente oímos las dos como un lamento muy cerca de la puerta del dormitorio. No podíamos ni subir una, ni bajar la otra por el terror, De pronto, en el suelo notamos algo. La luz de las farolas entraba por la ventana y se veía con claridad. Por eso observamos que había alguien mas allí con nosotras. ¡Creímos morir! Una cosa larga, con forma de hombre, como si un hombre se arrastrase, con la cabeza toda negra, sin ojos, sin boca sin nada, iba con el pecho pegado al suelo, deslizándose a lo largo de la habitación. Empezamos a gritar y justo entonces las muñecas que tenemos amontonadas en la pared empezaron a ser lanzadas contra el otro extremo con fuerza, una tras otra y empezó a sonar todo como con golpes y gritos. Cuando abrieron la puerta nuestros padres nos encontraron encogidas en la cama y todas las muñecas tiradas por el suelo”.

Pero sin duda uno de los hechos que mas relevancia tienen en este caso es la actuación de la policía nacional.

El 27 de Noviembre de 1992 dos coches de policía parten de la comisaría del distrito de Vallecas dirección a la calle Luis Marín, cuando llegan se encuentran con una familia angustiada por los fenómenos que se están produciendo en ese mismo momento.

Según el documento oficial, y es algo poco común que se encuentre reflejado en el, se puede leer: “A las 2:40 horas, por el canal 7 de H-50 llama el Z-2 y manifiesta que, una vez se ha entrevistado con la familia y observado el interior de la casa, según comunica, se le ha puesto el vello de punta…

Estando sentados en compañía de toda la familia, pudieron oír y observar como una puerta de un armario perfectamente cerrada, cosa que comprobaron después, se abrió de forma súbita y totalmente antinatural….

Momentos después pudieron percatarse y observar como en la mesita que sostenía el teléfono, y concretamente en un mantelito, apareció una mancha de color marrón consistente que el Z-2 identifica como babas…..

En el recorrido que hicieron por diversas habitaciones de la casa observaron un crucifijo de madera al que, el fenómeno al que estamos haciendo referencia le había dado la vuelta, arrancándole el Cristo adherido al mismo…

Que, según manifiesta una de las hijas, tomo el Cristo del suelo y lo adhirió detrás de la puerta de la habitación junto a un póster produciéndose también de forma súbita y extraña 3 arañazos sobre el citado póster…”

Como conclusión los 4 agentes certificaban que en aquella casa “hay una serie de fenómenos de todo punto inexplicables».

Con el paso de los años estos fenómenos según la familia fueron disminuyendo en intensidad pero aún se siguieron produciendo en determinados momentos….

Nos comenta una vecina que vivía enfrente que:

Por el barrio siempre se escucho que el ser que había en esa casa pertenecía al abuelo de ella. Se comenta que una madrugada se escucho un golpe en el salón y al salir a ver que pasaba se encontraron con una foto que había en la mesa grande tirada en el suelo y boca abajo era una foto en la que estaba toda la familia, al cogerla apareció la cara de ella completamente quemada.

En la actualidad la familia Gutiérrez Lázaro vendió su casa, y los nuevos ocupantes dicen no haber percibido nada extraño.

Fuente: Enigmas sin resolver II Iker Jiménez.