Siguiendo con las noticias antiguas recuperadas de mi archivo hoy os traigo la historia de Ken Armstrong. El veterano piloto de Lockheed-Georgia, Ken Armstrong regresaba de una misión corriente de instrucción. Armstrong tenía a su cargo el entrenamiento de un grupo de oficiales de las Fuerzas Aéreas Brasileñas, se dirigían al aeropuerto de Río de Janeiro cuando la torre de control le advirtió que estaba siendo seguido por una “luz blanca” durante las treinta últimas millas.

Ken viró el avión para localizar aquella luz que se hallaba sobre la torre de una iglesia a una milla del aeropuerto, persiguió el objeto durante unas sesenta millas aproximadamente aunque este no tuvo dificultad alguna en mantenerse muy por delante del avión (el modelo del avión era un C-30, y no es, en manera alguna un aparato muy veloz).

Cuando Armstrong renunció a la persecución y volvió de nuevo al aeropuerto, el reluciente objeto blanco dio la vuelta y lo siguió a él de nuevo, alterando su rumbo y velocidad. Al aterrizar el C-30 la luz blanca quedó también parada, suspendida en la torre de la iglesia de nuevo y permaneció allí inmóvil durante unos minutos para virar y desvanecerse a lo lejos.

Además de el señor Armstrong, observaron este fenómeno los diez pilotos de las Fuerzas Aéreas brasileñas que se hallaban a bordo, el representante de la General Motors, que también viajaba con ellos, y el personal de la torre del aeropuerto.

Ken Armstrong es un veterano piloto que había experimentado más de algún fenómeno aéreo algo sospechoso pero reconoció estar totalmente desconcertado por esta experiencia.