El Sol desató una llamarada solar de tamaño medio y una eyección de masa coronal, ayer 7 de junio, según informó la Nasa.

Una eyección solar inhabitual localizada por un observatorio espacial de la NASA podría perturbar la actividad de los satélites, así como de las comunicaciones y las redes eléctricas en la tierra hoy miércoles, advirtieron los responsables.

La gran nube de partículas cubrió un área similar a la mitad de su superficie.

Las partículas se dirigen hacia la Tierra. Se esperan que lleguen en las últimas horas hoy o el 9 de junio, informó la Nasa.

Desde 2006 no se había observado una eyección solar de tal magnitud, según la meteorología nacional estadounidense (NWS).

“El Sol sufrió el 7 de junio una eyección solar de mediana fuerza (M-2) con una expulsión de masa coronal (CME) visualmente espectacular”, precisó el observatorio dinámico solar de la Agencia espacial estadounidense en un comunicado.

El centro de previsiones espaciales de NWS describió el fenómeno como “espectacular” y “susceptible de provocar una tormenta geomagnética de menor a moderada el 8 de junio a partir de las 18H00 GMT aproximadamente”.

Esta tormenta “contiene una cantidad importante de protones de alta energía, superior a 100 megaelectronvoltios (MeV), algo que no se había producido desde diciembre de 2006, según el comunicado.

La tormenta geomagnética podría provocar perturbaciones en las redes eléctricas, especialmente en los satélites GPS, y obligar a los aviones de línea a modificar su itinerario por encima de las regiones polares, explicó un portavoz.

GPS. La tormenta geomagnética podría provocar perturbaciones en las redes eléctricas, especialmente en los satélites GPS, y obligar a los aviones de línea a modificar su itinerario por encima de las regiones polares, explicó un portavoz.