San Miguel de Breamo 1


https://i0.wp.com/usuarios.lycos.es/desiertoazul8/hpbimg/SAN%20MIGUEL%20DE%20BREAMO.jpg?w=1170
Galicia y misterio, misterio y Galicia. Binomio inseparable y fama bien ganada. No se sabe bien la razón. Lo cierto es que lo galaico es “profundamente misterioso”. Hasta en acontecimientos históricos que parecen irrefutables. Cuando un historiador afirma algo, … que no roce a Galicia … puede pasar cualquier cosa. Y si no, vean, vean, mejor, lean:

La Orden del Temple fue reconocida oficialmente en el concilio de Troyes en 1129. Unos años antes, se afirma que diez, en tierras santas y entre las ruinas de castillos jerosolomitas, diez caballeros, solo diez, decidieron fundar esta que luego sería Gran Orden del Temple, llamándose en principio “de los pobres caballeros de Cristo”.

Pues un año antes de este reconocimiento, cuando la Orden seguía oficialmente estando compuesta por únicamente nueve nobles caballeros, había templarios en Galicia. Cuando Alfonso VI cedió a Raimundo y Urraca el dominio del condado de Galicia y a Enrique y Teresa el de Portugal, en Souce, en 1128, ya había un castillo templario y fueron templarios los que muerto el conde Enrique, acompañaron a Teresa en su guerrear por tierras del sur contra los musulmanes en 1128.

En estas correrías reconquistadoras llegaron los guerreros a términos del hoy Pontedeume y en lo que entonces a su norte se llamaba Breamoldon sentaron sus relaes los caballeros de la cruz roja guerrera. Eran años de 1187.

Ay, San Miguel, San Miguel de Breamo … Tu iglesia, la templaria, esta sola en el terreno. Pocos te ven. Menos te conocen. No saben lo impresionante de tu historia, lo mítico de tu leyenda, lo real de tu ser que se esconde y niega.

Te construyeron sobre un templo celta que nadie supo cuando nació. Y te hicieron en este año porque la fecha esta grabada en tu propia piedra. Y eres extraña. Muy extraña.

Tu traza es pobre. Tu puerta humilde. Ni tan siquiera tiene columnas que la decoren. Sobre ella, tu primera sorpresa. Un rosetón magnifico, hijo de maestro, una estrella de once puntas que deja atisbar tu interior. ¿Qué quieren decir esas figuras, esos relieves, esos símbolos que te rodean? En el año que te construyeron el gran maestre de tu orden sufrió una gran derrota ante las huestes de Saladino. Cayó prisionero y renegó de su fe. Este pudo ser el principio del fin del Temple. Por eso se afirma que te construyeron no como templo, sino como testamento. Y el texto son tus símbolos.

Lo cierto es que antes, como celta, a tu alrededor acudían brujos y brujas. Tu solar tiene fama de mistérico. Hay poderes que brotán de esta tierra. Hasta la Inquisición ordenó batir tus contornos.

Cerca tienes la cueva de Forba de Tombou, en la playa de Bes.

Allí se asegura que unos campesinos encontraron una cabeza de un animal que nadie identificó aún.


Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Una idea sobre “San Miguel de Breamo