La iglesia prohíbe el Código da Vinci. La novela best seller del estadounidense , ‘El ’, será sometida el viernes en la Universidad de la Archidiócesis de Génova (norte), Italia, a una de inquisición moderna.

Según el arzobispo de esa ciudad, el cardenal Tarcisio Bertone, hay que ofrecer a creyentes y laicos argumentos válidos para esclarecer las teorías fantásticas del autor, que atacan de alguna manera la doctrina de la Iglesia católica.

‘Tal vez Brown haya pretendido emular al escritor italiano Umberto Eco, mezclando , erudición y filosofía, pero sólo ha conseguido elaborar un libro oportunista y pueril’, escribió Rafael Narbona, en una de las páginas internet de la organización ultraconservadora .

Y es que la moderna prelatura fundada por el beato José María Escrivá de Balaguer a inicios del siglo XX, es la más afectada por el libro, ya que es descrita como una , que usa métodos como el lavado de cerebro o la ‘mortificación corporal’.

Entre los mayores críticos de la obra figuran también algunos expertos italianos en la obra no sólo artística sino científica del reconocido gran artista y erudito italiano Leonardo Da Vinci.

Para Alessandro Vezzosi, director del Museo Ideal de Vinci, en la ciudad natal del conocido autor de la Gioconda, existen al menos 120 citaciones equivocadas en el libro de Brown sobre Leonardo.

‘Hay muchos falsos históricos, a los que el lector está dando crédito’, comentó Vezzosi.

Para algunos miembros de la Curia romana, en realidad el libro relanza tesis teológicas viejas, del siglo XIX y basadas en los evangelios apócrifos, que sostienen que la Iglesia católica no es la que fundó Jesús y que el mensaje que transmite no es el de Cristo.Tesis, que para la jerarquía de la Iglesia católica, corren el riesgo de tomar fuerza en un mundo dominado por ‘el relativismo religioso’.

La iglesia critica que se le atribuya un hijo a Jesús con María Magdalena, que de su descendencia haya surgido la dinastía francesa de los Merovingios y que una organización ultra secreta, el priorato de Sión, de la que forman parte los Templarios, defiendan ese secreto.

Además considera falso que la Iglesia haya intentado durante siglos eliminar a los depositarios de ese secreto, inclusive al mismo Leonardo, que plasmó el secreto en una obra de arte y que hoy en día el Opus Dei esté encargado de perseguir a los que buscan la verdad.