Los análisis de ADN que revelaron la probable causa de muerte del famoso niño rey Tutankamón, aparentemente han desentrañado otro de los fascinantes misterios del antiguo Egipto: la suerte que corrió la momia del controvertido faraón Akenatón.

El descubrimiento ayudaría a conocer mejor una era de hace 3.300 años, cuando Akenatón inició la primera experiencia monoteísta de la historia.

Durante su reinado de 17 años, Akenatón intentó acabar con más de un milenio de costumbres religiosas y arte egipcios, a fin de establecer la adoración de un sólo dios. Al final, su osado experimento falló y su hijo, el joven Tutankamón, dio marcha atrás a las reformas y restauró el viejo orden religioso.
Pero nadie supo qué pasó con el faraón hereje. La tumba que se construyó en la capital Amarna nunca fue terminada y su nombre fue excluido de la lista oficial de reyes.

Ahora, tras dos años de pruebas de ADN y tomografías computarizadas de 16 momias reales, se tiene la evidencia más contundente hasta el momento de que la momia conocida como KV55, por los números de la tumba en la que fue encontrada en el Valle de los Reyes, es Akenatón.

Las pruebas realizadas por el Consejo Supremo de Antigüedades, cuyos resultados fueron comunicados el mes pasado, establecieron que KV55 es el padre del rey Tutankamón y el hijo del faraón Amenofis III, una estirpe que coincide con la de Akenatón, de acuerdo con las inscripciones.

Por mucho tiempo, se pensó que KV55 era demasiado joven para ser Akenatón, quien se calcula murió alrededor de los cuarenta años; pero con los experimentos se pudo determinar la edad correcta de la momia, que resultó similar a la calculada para Akenatón.

“Al final, sólo encontramos una forma en la que los datos genéticos encajaban en el árbol familiar y esto nos mostró que éste realmente debe ser Akenatón y nadie más”, dijo Albert Zink, director del Instituto de Momias y el Hombre de la Edad de Hielo de la Academia Europea de Bolzano, en Italia, quien trabajó en el proyecto.

Los científicos planean continuar con las pruebas para descubrir más detalles sobre la familia real del faraón. La atención que ha causado los resultados también podría darle el empujón necesario a la creación de un nuevo museo de Akenatón, en el que se exhibirá a la momia cerca de Amarna, su capital ubicada en la mitad del curso del Nilo, en lo que hoy se conoce como la provincia Minya, a 220 kilómetros al sur de El Cairo.

A través de los estudios también se determinó que otra de las momias era la hermana de Akenatón, con quien éste engendró a Tutankamón. Al parecer, la mujer murió de un golpe violento en la cabeza y la cara.

La esposa principal de Akenatón, Nefertiti, reconocida por su belleza, sigue siendo una figura esquiva. Su momia aún no ha sido identificada, pero el presidente de antigüedades de Egipto, Zahi Hawas, dijo que su objetivo es encontrarla.

“El período de Amarna es como una obra de teatro inconclusa”, Hawass dijo en la conferencia de prensa de febrero en la que anunció los descubrimientos. “Conocemos sus inicios pero no hemos logrado descubrir su final”.

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